Responde 12 preguntas para identificar qué patrón digestivo predomina en tu caso.
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1. ¿Cuándo notas más hinchazón abdominal?
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2. Cuando tienes hinchazón, ¿qué notas principalmente?
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3. ¿Tienes dolor o molestias abdominales?
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4. ¿Cómo es habitualmente tu ritmo intestinal?
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5. ¿Con qué frecuencia sueles defecar?
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6. ¿Qué forma tienen habitualmente tus deposiciones?
Escala de Bristol · Forma y consistencia de las heces
1Bolitas duras y separadas, como frutos secos (difíciles de expulsar).
2En forma de salchicha, pero grumosa.
3En forma de salchicha, con grietas en la superficie.
4En forma de salchicha o serpiente, lisa y blanda.
5Trozos blandos con bordes bien definidos.
6Trozos esponjosos con bordes irregulares; consistencia pastosa.
7Acuosa, sin trozos sólidos.
Guía orientativa. Consulta a un profesional si el cambio persiste o hay dolor o sangre.
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7. ¿Te ocurre alguna de estas situaciones después de comer?
Puedes marcar más de una.
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8. ¿Hay alimentos que relaciones especialmente con tus síntomas?
Puedes marcar más de uno.
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9. ¿Cómo influyen las prisas o el estrés en tu digestión?
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10. ¿Cuántas comidas o ingestas haces habitualmente al día?
Cuenta también cafés con leche, fruta, snacks, etc.
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11. ¿Cómo es habitualmente tu descanso?
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12. En los últimos meses…
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¿Por qué se te hincha la barriga?
RESULTADO 1 · HINCHAZÓN Y FERMENTACIÓN
¿Qué parece que está pasando?
En tu caso, esta distensión parece estar especialmente relacionada con la producción o acumulación de gases. Es habitual que la barriga esté mejor por la mañana y que la distensión aumente después de las comidas o a medida que avanza el día.
¿Qué puede estar influyendo?
Algunos factores que pueden contribuir son:
La cantidad o el tipo de algunos alimentos fermentables.
Comer muy rápido o masticar poco.
Hacer muchas ingestas a lo largo del día sin suficiente tiempo para el descanso digestivo.
Alteraciones del tránsito intestinal.
Cambios o alteración de la microbiota después de un tratamiento antibiótico.
Estrés o momentos de mayor carga emocional.
Ten presente que un alimento te produzca síntomas no quiere decir necesariamente que tengas que eliminarlo de manera permanente.
¿Qué puedes empezar a revisar?
Durante unos días observa:
A qué hora empieza la hinchazón/distensión abdominal.
Qué alimentos o combinaciones coinciden con más síntomas.
Si mejoras después de ir al baño a defecar.
Si comes con prisas o en momentos de estrés.
Si dejas suficiente tiempo entre comidas (o snacks).
El objetivo es intentar entender qué patrón siguen tus síntomas.
¿Cuándo puede tener sentido pedir ayuda?
Si la hinchazón es prácticamente diaria, te sientes incómoda/o, has empezado a retirar muchos alimentos o los síntomas condicionan tu alimentación y tu día a día, puede ser interesante estudiar el caso con más profundidad.
Objetivo principal: entender qué está favoreciendo la fermentación y mejorar tu tolerancia digestiva.
¿Por qué se te hincha la barriga?
RESULTADO 2 · HINCHAZÓN Y TRÁNSITO LENTO
¿Qué parece que está pasando?
En tu perfil destaca la relación entre la hinchazón/distensión y el ritmo intestinal.
Cuando las deposiciones son poco frecuentes, duras o existe sensación de evacuación incompleta, es habitual que también aparezcan distensión abdominal, gases o pesadez.
¿Qué puede estar influyendo?
El estreñimiento no depende únicamente de consumir poca fibra. También pueden intervenir:
El tipo de fibra que comes.
La hidratación.
El movimiento y la actividad física.
Los horarios y la rutina intestinal. Ignorar habitualmente las ganas de ir al baño.
El estrés o los cambios de entorno.
Cambios drásticos en la alimentación o dietas muy restrictivas.
Por eso, añadir mucha fibra de golpe no siempre es la mejor solución y, en algunas personas, puede aumentar aún más la distensión abdominal y provocar constipación (obstrucción).
¿Qué puedes empezar a revisar?
Observa durante unos días:
Cuántas veces vas al baño cada semana.
La forma y consistencia de las deposiciones.
Si tienes sensación de evacuación completa.
Cuánta agua bebes a lo largo del día.
Cuántas raciones de verdura, fruta, legumbres y cereales integrales consumes.
Si tienes una rutina o un momento tranquilo para ir al baño.
¿Cuándo puede tener sentido pedir ayuda?
Si el estreñimiento es habitual, necesitas laxantes de manera recurrente, tienes mucha distensión abdominal o has aumentado la fibra sin notar mejoría, puede ser interesante valorar qué está manteniendo este tránsito lento.
Objetivo principal: recuperar la regularidad intestinal y favorecer una evacuación cómoda y completa.
¿Por qué se te hincha la barriga?
RESULTADO 3 · DIGESTIÓN LENTA Y ESTÓMAGO SENSIBLE
¿Qué parece que está pasando?
Tus síntomas se concentran sobre todo en las primeras fases de la digestión.
Puedes notar pesadez después de comer, sensación de plenitud con poca cantidad, eructos, reflujo o digestiones muy largas.
¿Qué puede estar influyendo?
Algunos factores habituales son:
Comer rápido y masticar poco. Comer en situaciones de mucha prisa o estrés.
Comidas muy abundantes o con exceso de grasa.
Hacer ingestas constantes durante todo el día, cada 2-3 horas.
Algunos medicamentos o antecedentes digestivos.
No siempre es necesario comer menos; muchas veces es más útil revisar cómo está distribuida y compuesta tu alimentación.
¿Qué puedes empezar a revisar?
Fíjate en:
Cuánto tardas en terminarte el plato y si masticas bien.
Si los síntomas son diferentes cuando comes tranquilamente.
Qué cantidad necesitas para sentirte muy llena/o.
Si las comidas más grasas empeoran los síntomas.
Si tienes reflujo, acidez o eructos.
Si notas acidez cuando llevas varias horas sin comer, y te pasa cuando ingieres algo.
¿Cuándo puede tener sentido pedir ayuda?
Si habitualmente te cuesta terminar las comidas, tienes pesadez durante horas, reflujo frecuente o has reducido mucho las cantidades porque tienes miedo de encontrarte mal, es recomendable valorar el problema individualmente.
Objetivo principal: facilitar la digestión y conseguir que las comidas sean más cómodas y bien toleradas.
¿Por qué se te hincha la barriga?
RESULTADO 4 · PATRÓN DIGESTIVO MIXTO
¿Qué parece que está pasando?
Tus respuestas indican que no hay un único patrón predominante.
Puedes combinar hinchazón, gases, alteraciones del tránsito, digestión pesada o síntomas que varían según el día.
En estos casos es especialmente importante mirar el conjunto y no atribuir todos los síntomas a un único alimento.
¿Qué puede estar influyendo?
Pueden coexistir diferentes factores:
Alimentación y tolerancia a determinados alimentos.
Estreñimiento o alteraciones del ritmo intestinal.
Horarios y frecuencia de las comidas.
Hábitos como comer rápido o con prisas.
Estrés y descanso.
Antecedentes de antibióticos u otros tratamientos farmacológicos.
Dietas restrictivas realizadas anteriormente.
Por eso, eliminar alimentos de manera sucesiva puede acabar complicando aún más la situación sin llegar a identificar el problema principal.
¿Qué puedes empezar a revisar?
Puede ser útil llevar durante una semana un registro sencillo con:
Qué comes.
Cuándo aparecen los síntomas.
Hinchazón de 0 a 10. Dolor o gases.
Frecuencia de deposiciones y consistencia.
Estrés o descanso de ese día.
Esto permite empezar a detectar patrones que, mirando los síntomas de manera aislada, pueden pasar desapercibidos.
¿Cuándo puede tener sentido pedir ayuda?
Si llevas tiempo probando cosas diferentes, eliminando alimentos o cambiando la dieta sin entender exactamente qué te está pasando, una valoración global puede ayudar a ordenar la información y establecer prioridades.
Objetivo principal: identificar qué factores tienen más peso en tu caso y saber por dónde empezar.